Es una planta de interior que requiere un entorno luminoso, sin sol directo. Crece mejor con humedad ambiental alta que podemos realizar mediante pulverizaciones. A la hora de regarla es conveniente hacerlo directamente sobre la inflorescencia ya que, debido a su forma, la propia planta genera una reserva de agua que la mantendrá en perfectas condiciones. A la hora de abonar la, podemos hacerlo utilizando un abono foliar pulverizado sobre las hojas. Este abono aportará los nutrientes que necesita la planta y le dará lustrosidad a las hojas. Se trata de una planta originaria de las zonas tropicales por lo que necesita de climas templados. No soporta bien las bajas temperaturas. En cuanto al sustrato se puede utilizar un sustrato universal con un buen drenaje.